Dedicado a un niño Asperger, un niño especial.

 

Niño especial te llaman,
y en verdad que lo eres.
Porque tardaste en caminar y hablar,
ya te tildaron de "especial".

Cuanto lamento pequeñito,
que a tu tierna edad,
ya hayas visto,
el rostro miserable y oculto
de gran parte de la humanidad.

Yo te aseguro que con tu bondad e inocencia,
con la grandeza de tu alma,
superaste muy lejos,
a los que entre comillas,
se denominan normales.

Después de todo,
¿Qué es ser normal?
¿Acaso, es ver la paja en el ojo ajeno?
¿Burlarte de los más débiles?
¿Hacer llorar, sufrir a quién es más frágil?

Si es así
ya me siento bendecida,
de ser la madre
de un niño especial.

Tú le diste un nuevo sentido a mi vida.
Dios secará tus lágrimas,
y algún día comprenderá
que no todo es maldad.

Si nada menos
que nuestro Padre
te confió a mi cuidado.

¿Quién soy yo para dudar
de que no podré lograr con éxito
esta maravillosa misión
que es sacarte adelante a ti hijito?

Si mis fuerzas flaquean,
no descansaré un segundo
pidiendo al Señor,
que me ayude a ponerme de pie nuevamente,
para poder a la vez hacerlo contigo.

Espero de todo corazón,
que cuando llegue la hora de mi partida,
pocos segundos antes, pueda contemplarte
con una sonrisa y con profundo orgullo,
ver que las heridas cicatrizaron.

Que la incomprensión del mundo
ya no te hace daño.
Que puedes enfrentar la vida,
aun con más temple, que los demás,
porque tu valor, ha sido puesto a prueba
desde que eras muy niño.

Así, podré irme,
con absoluta paz
y espero que al encontrarme con Dios me diga:
Te felicito, no te diste por vencida,
a lo cual yo quisiera responder:
Gracias no lo habría logrado
sin tu ayuda.

María Gloria